A traición apuñalan al doctor Mago

El sobrino del traumatólogo permanece detenido en la sede de la Policía científica en Altos del Sol Amada, confesó el crimen. Sabuesos del cuerpo detectivesco buscan al tercer implicado, publica La Verdad

Las investigaciones realizadas por los detectives del Eje de Homicidios de la Policía científica en torno al asesinato de Levy Antonio Mago (62), director encargado del Hospital Coromoto, rindieron frutos. Jesús Miguel Campos Mago, de 24 años, su sobrino, en complicidad con Helisaúl de Jesús Montiel Briceño (34), alias el “Toro Macho”, y otro delincuente, cuya identidad se desconoce, lo mató.

El crimen registrado en una casa de la urbanización Mara Norte, parroquia Juana de Ávila, en el municipio Maracaibo, tuvo testigos; un vecino escuchó el pasado jueves a las 11.30 de la noche, los gritos de una mujer, la agonía del médico cirujano, la suplicas constantes, nada conmovía a los sicarios. Alarmado llamó por teléfono al médico cirujano, atendió mientras lo apuntaban con armas de fuego, aseguró que atravesaba el puente sobre el Lago, en la vivienda nada pasaba.

Transcurrida dos horas, la angustia de la comunidad aumentaba, ruidos inusuales salían de la residencia, los funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se negaron a intervenir, violentar puertas y ventanas por una sospecha no era alternativa. Campos perpetraba el homicidio planificado desde hace meses, el objetivo, robar los dólares que su tío compraba para viajar al exterior.

Desde la esquina de la calle 5, los pistoleros esperaron horas, el servicio eléctrico falló, momento perfecto para proceder con el plan. Mago llegó a la residencia de Desiré, su hija, estacionó el vehículo Nissan en el garaje, entró, minutos después cuatro golpes en la puerta principal lo hicieron despertar de su letargo, abrió, era Jesús, lo invitó a pasar sin imaginar las oscuras intenciones que tenía.

La actitud del joven cambió en 10 minutos, junto al dúo criminal sometieron a las víctimas, sacó a relucir un arma punzó penetrante, las apuñaló en reiteradas ocasiones. Sirenía Mago, su tía, gritaba, lloraba, temblaba, necesario callarla, le amarraron los brazos con tirraje, intentaron ahorcarla.

Cumplido el objetivo revisaron la casa, en las gavetas había joyas, dinero en efectivo y tres teléfonos celulares. El reloj marcaba las 2.00 de la madrugada, salieron de la morada, una cámara de seguridad grabó a Jesús Mago cuando escapaba, tiró al suelo un chip sustraído de un dispositivo móvil. Los infortunados no podían sobrevivir a las 13 puñaladas que les asestaron.

Confesión

Sobre una camilla de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Coromoto, Sirenía, única sobreviviente del asaltó, conversó con los sabuesos del cuerpo detectivesco. Las piezas comenzaron a encajar, los antisociales no rompieron las puertas ni las ventanas, el tendido eléctrico estaba intacto; la razón, el director del Coromoto conocía al asesino.

Las primeras pesquisas condujeron a los efectivos de la Dirección de Inteligencia y Estrategias Preventivas de Polimaracaibo y funcionarios de Comando Antiextorsión y Secuestro (Conas) a la guarida del “Toro Macho”, en el sector Cuatricentenario, parroquia Francisco Eugenio Bustamante de la capital zuliana. Durante el careo lo liquidaron, faltaba encontrar a sus secuaces.

En una casa del barrio Cecilia Coello, al oeste de Maracaibo, hallaron a Campos, no soportó la presión ejercida por los oficiales en el interrogatorio, confesó, planificó el asaltó, pero como lo reconocieron asesinó a su tío.

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