Sobreviviente de motín en PoliCarabobo narra los hechos: “Disparaban de ambos bandos”

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Un sobreviviente de la tragedia ocurrida en los calabozos de la Comandancia General de la Policía de Carabobo narró los hechos ocurridos el pasado miércoles, cuando allí perdieron la vida 68 reclusos, tras un motín.

Ya había una advertencia de que los uniformados tenían intenciones de entrar en las celdas del retén preventivo, por lo que “luceros” y “pranes” mandaron al resto de los presos a prepararse, resguardar lo necesario. “Esos chamos que se guarden”, advirtió uno, y la orden fue obedecida.

Cactus24 recoge el testimonio de Carlos (nombre ficticio), uno de los heridos que pudo salir con vida de la masacre. “Se formó una balacera. Fue muy fuerte. Disparaban de ambos bandos”, cuenta tan rápido como las quemaduras de primer grado sufridas le permiten.

Con disparos y gases lacrimógenos, cuenta el privado de libertad, los funcionarios intentaron controlar el enfrentamiento, pero el remedio fue peor que la enfermedad: sábanas, colchones y objetos personales de los reos terminaron incendiados y se inició una verdadera batalla. Algunos intentaban defender su “territorio”, mientras otros trataban de sobrevivir a las balas, al gas lacrimógeno, al fuego y al humo.

Carlos, en medio de la confusión, empezó a quemarse vivo. “Unos panas me apagaron. Me arrodillé y dije: ‘bueno, señor, si esta es tu voluntad, que yo muera de esta manera, bienvenida sea’. Clamé a Dios y le pedí perdón por mis pecados”, relata.

Fue entonces como siguió su instinto de sobrevivencia y buscó una salida, y en medio del camino recibió “cascazos y golpes” por parte de los policías.

Una vez pudo salir del infierno, tuvo que pasar por el purgatorio. Su cuerpo recibió graves daños que ameritaban atención médica inmediata, pero en su lugar recibió rayos de sol del mediodía.

Y es que Carlos pudo ser sacado a una cancha de Policarabobo y fue sentado junto a más heridos. “Convive, te quemaste bastante pero estás vivo. Mira para allá”, ha dicho otro recluso mientras señalaba una fila de al menos 50 muertos que terminaron asfixiados o quemados.

Cuando no pudo aguantar más el sol, que se intensifica con el paso del reloj, buscó la sombra pero fue reprendido por Policarabobo por su condición de ladrón.

Fue apresado hace un año en Fundación Mendoza, Sur de Valencia, tras perseguir a un cliente bancario para robarle un dinero. Tres meses atrás debió ser trasladado a la Comandancia General donde esperaba que iniciara su audiencia. Su caso aún está en los 45 días que se convirtieron en casi 14 meses.

Finalmente fue trasladado a un centro hospitalario de la localidad.

 

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