María Gracia, de joven feliz a víctima de unos aberrados sexuales

María-Gracia

“Siempre tenía una sonrisa, nunca la veías molesta, ni seria. Siempre estaba feliz, le decíamos María Sonrisa“, detalló Violeta Castro al referirse a su amiga María Gracia Reyes Sanjuan, de 18 años, asesinada por Metid Salim Yousra, de 49 años, y su hijo Hachem Salim, de 19, quienes la raptaron desde el pasado 1 de marzo para saciar sus bajos instintos.

La autopsia que le realizaron a María Gracia reveló que su muerte fue un día después de su desaparición. A la joven, luego de abusarla, la estrangularon con un cable.

En la sala de la casa de su hermana Nathaly Torres, en Villa Luchadores Bolivarianos, vía La Cañada, en el municipio San Francisco, del estado Zulia, se efectuaron los actos fúnebres.

El ataúd estaba tapado, lo acompañaba a ambos lados dos retratos de la joven que hicieron sus compañeros de la Facultad Experimental de Arte de la Universidad del Zulia (LUZ). Además una cruz de flores rojas y rosadas, y un dibujo de una mano con una flor que también hicieron sus amigos de la escuela de Artes Plásticas.

La familia no salía de su asombro. “Estamos muy consternados por todo lo que sucedió. Mi mamá esta muy mal”, dijo Grey Torres, mientras contenía el llanto. Dos de los hermanos de la muchacha, que convivieron con ella en el barrio Estrella del Sur, en su casa materna, dijeron que ella era dedicada al estudio y no le gustaban las fiestas.

“Era una muchacha muy centrada, estudiosa, le gustaba su carrera”, recordó Leonardo Torres, hermano de la fallecida.

La joven, de una familia amplia conformada por ocho hermanos, la última vez que la vieron con vida le dijo a varias personas que se encontraría en el centro con un árabe que le daría empleo. Desde ese momento todos comenzaron a sospechar que ese sujeto la tenía en su poder. “Desde el día 5 teníamos la foto de ese tipo, le dijimos al Cicpc que lo buscara. Nos dijeron que no ofreciéramos detalles a los medios para no entorpecer las investigaciones“, detalló un allegado a la familia que prefirió el anonimato.

Se presume que la joven llegó en transporte público hasta el barrio San Sebastián junto a Metid Salim, varios vecinos la vieron sentada en el porche. Luego no la vieron más. Desde ese momento la joven que todos califican como una chica feliz y emprendedora desapareció.

Con un promedio de 18 puntos se destacó en la Facultad Experimental de Arte de la Universidad del Zulia (LUZ) próximamente sus trabajos serán mostrados en una exposición en su honor. Hugo Barboza, decano de la facultad, destacó que la joven a su corta edad dejó un legado y hay que mostrar su obra. A Reyes solo le faltaban dos años para graduarse.

Alex Rincón, compañero de clases de María Gracia,la detalló como una adolescente muy disciplinada y de buenas costumbres. “Desde el momento de su desaparición sabíamos que algo andaba mal. Estábamos plenamente seguros que no era un escape. Porque ella siempre fue una joven con principios”, expresó.

Sus restos fueron sepultados en el cementerio Jardines La Chinita, ubicado en la vía a Perijá. Familiares, allegados, amigos, compañeros y profesores le dieron el último adiós.

De los cadáveres de los árabes, se supo que aún permanecen en la morgue de Maracaibo en espera de que algún familiar los retire. Los Salim vivieron la mayoría del tiempo en la Costa Oriental del Lago (COL), en esas zonas los detectives del Cicpc hicieron varios allanamientos sin resultados, hasta que les informaron que habían regresado al barrio San Sebastián, al sur de Maracaibo, ahí ambos se enfrentaron con dos revólver calibre 38. En una jardinera de la vivienda padre e hijo ataron de pies y manos a la joven y la enterraron a un metro de profundidad.

Hachem Salim, por la red social Facebook, contactaba chicas, en su mayoría menores de edad, para crear vínculos y tratar de persuadirlas, se conoció.

Su padre, Metid Salim, no era la primera vez que abusaba de una mujer. Estuvo preso en el retén El Marite y por el había una orden de captura desde el año 2014 por el delito de violación. Cuando estuvo preso lo visitaba su mujer, una costurera que le dio dos hijas, que supuestamente habitan en la COL.

En días recientes el comisario del Cicpc Zulia, Mario Pacheco, dio detalles sobre el procedimiento llevado a cabo por funcionarios de la Brigada contra Violencia del Cicpc Zulia. Destacó que los Salim no tenían poder monetario. Metid Salim era hábil mintiendo en las zonas donde llegaba a vivir. No descartan que haya tenido otras víctimas que pudieron correr con mejor suerte y escapar, reseñó Caraota Digital

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