La policía lanzó gases lacrimogenos y fue causante de la muerte de abuelita más decenas de lesionados

A continuación reproducimos la reseña publicada hoy en el diario de Barinas del suceso ocurrido ayer en Sabaneta de Barinas, cuando en una cola para comprar comida en Mercal se produjo una estampida. Según el diario local , la policía lanzó gases lacrimógenos y en el tumulto, la señora María Senobia sufrió severos traumatismos de tórax y abdomen, que se complicaron con asfixia a causa de los gases lacrimógenos.

estampida-barinas

En medio de una embestida de personas que hacían cola para comprar en una jornada mega social que se celebraba en Sabaneta y presuntamente, debido a gases lacrimógenos lanzados por funcionarios por tratar de controlar la situación, una artesana de 75 años de edad murió asfixiada y al menos otras 50 personas resultaron lesionados, en lo que fue un hecho sin precedentes en la entidad y que dejó dolor y llanto en una respetable familia de esa localidad del municipio Alberto Arvelo Torrealba.

La infortunada mujer fue identificada como María Senobia Aguirre, progenitora de seis hijos y domiciliada en el sector El Samán de Sabaneta, quien, con centenares de personas, se encontraba entre el alto número de paisanos que desde las 3:00 de la mañana de ayer hacían cola para adquirir productos alimenticios, pero de repente ocurrió un descontrol entre las filas y con ello la inmediata intervención de los funcionarios que custodiaban y supervisaban la jornada.

De acuerdo al testimonio de algunas personas, fue esta situación la que causó que algunos de esos funcionarios, ante tanto desorden, lanzaron bombas lacrimógenas e incluso algunos señalaron que hubo tiros al aire en medio de tanta gente, la mayoría mujeres de avanzada edad e indefensas.

 Muerte y lesionados

 Con el lanzamiento de gases lacrimógenos entre tanta gente, se produjo una estampida tremenda que se desbordó de manera incontrolable por lo ancho de la Av. Pedro Díaz Delgado, donde se llevaba a cabo la actividad, con lo cual mucha gente le pasó por encima a otras que se caían; hubo golpes y caídas estrepitosas de numerosas personas.

Desafortunadamente, la Sra. María Senobia sufrió severos traumatismos de tórax y abdomen, que se complicaron con asfixia a causa de los gases lacrimógenos.

La anciana, que era muy conocida por sus dones de artesana y por preparar comidas típicas, fue socorrida y trasladada al hospital de Sabaneta, donde murió segundos tras su arribo.

Otras cuarenta y cinco personas fueron ingresando en lotes, con traumatismos y lesiones.

Una fuente policial aseveró que diez soldados también resultaron con traumatismos y tres de ellos tuvieron que ser trasladados al Pabellón militar del hospital Luis Razetti de esta ciudad.

Las lamentables consecuencias también se reflejó con tres mujeres que presuntamente sufrieron abortos luego de sufrir golpes durante la salvaje embestida de tanta gente con los gases y los disparos al aire.

Al Razetti ingresaron las señoras Isabel Briceño Villegas y Naholi Tapia, de  30 y 29 años, respectivamente, debido a su delicado estado.

El deceso de doña María Aguire, conocida como “La apureña”, causó hondo dolor entre los habitantes de Sabnaneta, entre ellos Ramón Sánchez, presidente de la asociación de artesanos de AAT, quien calificó de penosa la manera cómo murió su colega artista y pidió justicia ante tan triste hecho.

Solicitó orden por parte de las autoridades antes, durante y después de estas jornadas, pues, a su entender, se evidenció que hubo falta de control por parte de las autoridades, las que no midieron consecuencias a la hora de reprimir con gases lacrimógenos.

La situación se calmó, pero a eso de las 10:00 de la mañana hubo un intento de saqueo entre la multitud, lo cual fue controlado.

En medio de protestas de tanta gente, confundida por el dolor de la muerte de doña María, la jornada se cumplió con un sabor más agrio que dulce.

Sabaneta está de dolor-dijo un vecino-, ya que esta muerte nunca debió ocurrir, menos la de una anciana que se vio obligada a hacer cola sin pensar jamás que su vida se despediría por culpa de alguien que se le ocurrió reprimir con gases ante tanta gente.

PJTA / EL DIARIO