Giorgia Sikiú preparó todo para su escape antes de llenarse con la sangre de su rival

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Los encuentros “casuales” con Luis le mantenían viva la esperanza de jugar otra vez a la “familia feliz” con su ex marido y sus hijos en su antigua casa, en edificio Tuy de la calle 75 de Maracaibo

Grace Oria/ÚN

Los indicios de que Giorgia Sikiú Castillo Rueda (31) planificó con premeditación el vil asesinato de su rival en el amor, Maira Alejandra Lugo Olivares (27), prevalecen en la investigación del último crimen pasional que conmocionó en Maracaibo.

Previendo que sería buscada en su apartamento y en la casa de su madre, Giorgia recogió sus cosas y dejó a un primo encargado de su domicilio.

“No deseaba que los funcionarios rompieran la puerta ni voltearan todo lo que había dentro del apartamento”, reveló una fuente policial al diario Panorama.

Después de conocerse el sangriento crimen, una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) allanó la casa de Giorgia Sikiú, en las Residencias Las Flores, del sector Arismendi.

En el interrogatorio, el primo juró no saber del paradero de la asesina. Al parecer, su primo supuso que Giorgia se había ido de viaje de nuevo, pues apenas hace tres meses había llegado de Panamá, donde trabajaba “haciendo uñas”.

“El primo dijo que creía que se había ido de viaje como le gustaba hacerlo siempre”, agregó la fuente.

Su documentación, sus pertenencias importantes y su vehiculo, un Honda Civic color negro, no estaban en su domicilio.

“A Giorgia y a su carro se los tragó la tierra”,  expresó un detective, que presume que la asesina de embarazadas huyó hacia Colombia, pues de Maracaibo (Ven) a Maicao (Col) sólo hay dos horas de viajes.

La astuta asesina aprovechó el tiempo. Mientras que los policías estaban en trámites preliminares de la investigación, levantamiento del cuerpo, análisis de la escena del crimen, las entrevistas a testigos y revisaban cámaras de seguridad, Giorgia tuvo una cómoda oportunidad de huir.

La mujer que asesinó a embarazada en el Zulia conocía “muy bien” a su víctima

A puñaladas. El pasado 27 de junio de 2017, Giorgia entró al apartamento 6B, su antigua casa, y, en medio de un forcejeo, apuñaló por la espalda a Maira, la estudiante Relaciones Industriales que esperaba un hijo de su ex pareja, el comerciante de juguetes y ropa de niños, Luis Leal.

Después de ocasionar la sangrienta escena, la asesina salió impunemente por las mismas puertas por donde entró con parte de la evidencia en sus manos y ataviada con un suéter con capucha. Escapó a bordo de su carro.

La policía activó las alertas en los terminales terrestres y aéreos del Zulia.

Dos mujeres, un asesinato. Fuentes policiales corroboran que la rabia embargaba a Giorgia, pues después de ser “la legal” pasó la amante de Luis Leal, un comerciante de juguetes que, hasta el momento, le iba bien en los negocios y el amor.

Los encuentros “casuales” con Luis le mantenían viva la esperanza de jugar otra vez a la “familia feliz” con su ex marido y sus hijos en su antigua casa, en edificio Tuy de la calle 75 de Maracaibo.

“Esta sería la razón de la discusión esa mañana cuando la atacó y asesinó a puñaladas. Es parte de lo que se está investigando”, reveló una fuente policial.

En la tarde del jueves 29 de junio fue sepultado el cuerpo de Maira en el Cementerio  ‘Corazón de Jesús’, en La Limpia, luego de ser velado en la funeraria Aves del Paraíso.

Los desconsolados padres de Maira, Jorge Lugo y Magalys Olivares, fueron acompañados por decenas de familiares y amigos que le dieron el adiós en medio de la impotencia que causa la impunidad.

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