El “Monstruo de Junín” confesó que antes de matar y picar a su madre la había prendido en fuego

Monstruo-de-Junín

El caso Yerricson Jesús Caviedes Mirabal, el “Monstruo de Junín”, el joven de 20 años que confesó haber asesinado a su madre para luego mutilarla con una motosierra, sigue arrojando datos gracias a la confesión del autor y ahora se sabe que antes de matar a la mujer la había prendido en fuego durante una discusión.

Yerricson fue bautizado como el Monstruo de Junín y confesó que tras herir a Rosalinda Mirabal, su madre, la prendió en fuego tras rociarla con gasolina. La pelea surgió cuando, al decirle a su hijo que iba a vender la casa, este se opuso y comenzó la ola de violencia que terminó con el asesinato de la mujer, según publicó La Verdad de Monagas en su página web.

Esto ocurrió a mediados de enero, según la confesión del joven, cuando Rosalinda llegó a casa a pedirle desalojo al muchacho y los inquilinos. Yerricson se opuso respondiendo a los golpes contra su madre, por lo que la hirió con una navaja que tenía guardada en la habitación principal de la casa, donde ocurrió la pelea.

Pero la discusión no terminó ahí, Rosalinda lo persiguió, según confesó Yerricson, y lo golpeó aun cuando la madre estaba sangrando. Esto habría enfurecido más al joven y fue cuando consiguió gasolina y la roció, amenazándola con incendiarla. “Ella seguía golpeándome” dijo.

Yerri trató de escapar de la pelea y se metió en otra habitación de la casa, colocando música a todo volumen para no oír los gritos de su madre que, estando rociada con gasolina, seguía reclamándole al hijo. Rosalinda consiguió abrir la puerta y volvieron a agredirse, pero Yerri volvió a rociarla de gasolina para luego escapar hasta el fondo de la casa, donde siguieron los insultos.

Fue en ese momento donde sacó un yesquero y le prendió fuego.

Tras incendiarla dejó a su madre ahí, quemándose mientras se moría lentamente. Yerri dejó el cuerpo tirado en el sitio hasta que terminó de calcinarlo, elaborando jornadas para reducir el cuerpo a cenizas durante tres días.

Cuando logró desintegrar la mayor parte del cuerpo de su madre, el joven la picó con una motosierra, luego recogió los restos y los metió en una bolsa negra, llevándola al caño Orinoco de la ciudad de Maturin para que los restos fueran arrastrados por las aguas.

Experticias y evidencias

Tras el hallazgo de los restos de Rosalinda, las autoridades procedieron con las experticias. En casa del joven se llevó a cabo la prueba de luminol, lo que reveló la presencia de líquido hemático (sangre) en las paredes del baño y el cuarto, donde habrían ocurrido las agresiones. La evidencia del baño sugiere que el muchacho se lavó la sangre en el sitio.

Las investigaciones comenzaron el pasado viernes 16 de marzo. Dentro de la vivienda se recuperó un yesquero verde, el que habría utilizado Yerricson para incendiar a su madre, y un bidón de gasolina con manchas de sangre. También recolectaron guantes de color naranja, un zarcillo de la fallecida y restos óseos.

En la casa también encontraron restos de materiales de caucho, con lo que probablemente habría complementado la gasolina para desintegrar el cadáver y un bloque de cemento con restos de sangre. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) continúan las investigaciones para ofrecer una versión completa del caso.