“Caminadora asesina” lanza a mujer de un segundo piso

Una mujer de 66 años, identificada como Mairena Gutiérrez de Cáceres, falleció luego de caer por un ventanal de un gimnasio ubicado en el centro comercial Churú Merú de Barquisimeto. La dama se ejercitaba en una caminadora que estaba a pocos centímetros del cristal y tras perder el control de la máquina, terminó rompiendo el vidrio y cayendo al vacío, publica La Verdad

Un sonido de cristales rotos un grito despavorido y la figura de una mujer que se desploma al vacío, fue la espeluznante escena que presenciaron este viernes los usuarios del centro comercial Churú Merú de Barquisimeto cuando Mairena Gutiérrez de Cáceres, de 66 años salió eyectada por la caminadora que usaba a pocos centímetros de un gran ventanal del gimnasio al que asistía.

El desconcertante siniestro que parece sacado de una secuela de la franquicia cinematográfica de Destino Final, se produjo cuando la mujer perdió el control de la máquina de ejercicios, que súbitamente aceleró a una velocidad a la cual Mairena ya no pudo mantener el paso.

El hecho se registró al mediodía, mientras la mujer realizada su rutina de caminata rápida de 15 minutos de ejercicios cardiovasculares. La señora se golpeó con uno de los ventanales del local y cayó, causando alarma entre las personas y visitantes del establecimiento comercial.

La persona presentó fracturas de gran consideración y fue trasladada hasta una clínica del este de la ciudad, donde recibió atención médica inmediata, pero luego falleció.

Gimnasio clausurado

Según usuarios frecuentes del gimnasio, la caminadora -ubicada a 30 centímetros del vidrio-, presentaba inconvenientes. Se apagaba cada cierto tiempo, originando inestabilidad en la persona, especialmente si no utilizaba el pasamanos. Mientras tanto, el gimnasio fue clausurado hasta nuevo aviso, mientras duran las investigaciones de rigor.

Gutiérrez de Cáceres dejó dos hijos. Tenía pensado irse a España, donde estaba una hija embarazada y estaba por dar a luz. Amistades lamentan lo ocurrido y se encuentran en la emergencia de la Policlínica, a donde llegaron su esposo e hijo.

De acuerdo a testigos de los hechos, cuando vieron que la señora cayó, se llamó inmediatamente a 171. Aunque funcionarios daban instrucciones por teléfono, minutos después del impacto, comenzó a sangrar por los brazos.

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