Nitu Pérez Osuna: Fantasía y realidad

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La fantasía transcurre en un mundo imaginario, en otro universo, otra dimensión. En la ficción los problemas son sencillos o de fácil y rápida solución. Una característica típica de la irrealidad es que quienes viven en ella llevan su cotidianidad sin mayores sobresaltos, hasta que un hecho sobrevenido les cambia la vida. Aparecen entonces los héroes que luchan y vencen la adversidad.

En Venezuela contrastan al mismo tiempo la cruda y dura realidad con la fantasía o apariencia.  Lo real es el descontento creciente de la mayoría de quienes habitamos esta tierra por los desaciertos del régimen: escasez de alimentos y medicinas, abundancia de crímenes, carteles y corrupción. Esto nada tiene que ver con la fantasía electoral  donde “el triunfo” de la oposición en las elecciones parlamentarias -a pesar del fraude- resolverá por si sola, la inmensa crisis, la catástrofe humanitaria en puertas.

El mundo real es que en este país suramericano se esta formando un verdadero tsunami, un estallido social no deseado, pero indetenible. No se pueden invisibilizar  las colas para no conseguir nada. Nuestra realidad es que la revolución socialista acabó con todo, con la producción de alimentos,  la industria farmacéutica, la empresa automotriz, con la paz y la tranquilidad ciudadana en las calles y en los hogares. La moneda que lleva el nombre del Libertador de cinco naciones, no vale nada. La realidad es la crisis…lo demás es teatro. La verdad es que Venezuela tiene la inflación más alta del mundo desapareciendo a la clase media, convirtiéndola en pobres y, a los pobres, en más pobres …en el país con las mayores reservas de petróleo del planeta.

El gobierno y sus colaboradores no pueden solucionar estos problemas porque ellos lo crearon. Las elecciones tampoco solucionarán la crisis. ¡El pueblo tiene hambre! -ni perrarina consigue- y muere de mengua sin asistencia ni medicamentos, humillados y obligados a ingerir medicinas para animales tratando de palear sus dolencias. Nos secuestran y asesinan con balas disparadas por  bandas de choros, pranes y carteles amparados por el régimen.  Maduro no puede parar el estallido…él es la garantía del estallido que nos puede aplastar a todos. Maduro se tiene que ir. No podemos esperar hasta Diciembre. Es un tema de sobrevivencia.

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