Profanadores acaban con la paz de los sepulcros en Araira

El drama de la profanación de tumbas es cotidiano en el Cementerio Municipal de Araira, donde más de 100 sepulcros han sido abiertos en un año. Eusebio, el cuidador, teme hablar, igual que los lugareños, porque dicen que no quieren problemas. Los profanadores son grupos organizados. En una sola noche abrieron seis tumbas, luego de romper el candado que era la única protección de la necrópolis.

El Pitazo

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