Presión de EE UU en lo petrolero es inminente

Expertos descartan intervención armada de EE UU contra Venezuela. Sanciones en lo económico y financiero no pararán. Gobierno rechazó ayer declaraciones de funcionario de EE UU., publica Panorama

Las tensiones con Estados Unidos esta vez amenazan con un pico histórico. La gira diplomática por América Latina del Secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, realizada la semana pasada, preludia un aumento en las sanciones económicas y financieras que ha emprendiendo la administración de Donald Trump contra el gobierno de Nicolás Maduro, desde que éste último promovió la instauración de la plenipotenciaria Asamblea Nacional Constituyente (ANC) en agosto del año pasado.

Durante la primera parada de su itinerario por Suamérica, Tillerson reiteró desde México su advertencia a Caracas, en la que, junto a su homólogo azteca, Luis Videgaray, abogó por elecciones “justas” y la vuelta a la institucionalidad el Venezuela.

En su paso por Argentina, se entrevistó con el presidente Mauricio Macri, quién reveló que ambas naciones analizan sanciones en el orden petrolero para el gobierno de Maduro. México, sin embargo, descartó tomar esta medida.

En suelo peruano Tillerson agradeció al presidente Pedro Pablo Kuczynski su postura sobre Venezuela. En Bogotá, tras reunirse con el presidente colombiano Juan Manuel Santos, afloró la preocupación por los desplazados venezolanos a suelo colombiano y fue reiterado el rechazo de ambas naciones al adelanto de las presidenciales por parte de la ANC, instancia que es considerada ilegítima por el Grupo de Lima.

Con una economía declarada en default acuestas, en las respuestas del Ejecutivo venezolano a la gira de la discordia han aflorado insultos ante las críticas y de antemano Maduro ha asegurado que Venezuela está preparada para un embargo petrolero.

“Por ahí Rex Tillerson (…) nos acaba de amenazar con un embargo petrolero. Estamos preparados, Venezuela. Trabajadores de la industria petrolera, nos amenaza el imperio. Estamos preparados para ser libres y nada ni nadie nos va a detener” asomó Maduro.

Ayer nuevamente el Gobierno nacional expresó su rechazo a las declaraciones del subsecretario de Estado encargado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Francisco Palmieri, que ratifican la intención de Washington de intervenir en los asuntos internos de Venezuela y, con ello, poner fin al gobierno del presidente Maduro.

Según reseñó AVN, Palmieri, al ofrecer información sobre la gira por América Latina de Tillerson, reiteró las pretensiones de la Casa Blanca, de intervenir a Venezuela, bajo el alegado de supuesta ayuda humanitaria”.

En un comunicado, la Cancillería señaló que “ni el régimen estadounidense, ni sus subordinados regionales tienen competencia legal ni moral alguna para pretender modelar el futuro del Pueblo venezolano, y menos aún cuando son los responsables de la agudización de los problemas que aquejan a los ciudadanos de nuestro país”.

Ciertamente el cariz del impasse bilateral ha tenido un cambio significativo desde la llegada de Trump. Desde 2015, cuando Barack Obama declaró a Venezuela una amenaza “inusual y extraordinaria” para EE UU, la escalada ha llevado un patrón que se profundiza, llegando incluso a no descartar “una posible opción militar” en el asunto venezolano bajo la administración Trump.

La directora de la organización Control Ciudadano, Rocío San Miguel, evalúa la gira de Tillerson por el este lado de hemisferio como un “claro juego de disuasión en el que Estados Unidos pretende exponer el tema venezolano estratégicamente rumbo a la VIII Cumbre de las Américas.

“Esta es una avanzada bastante seria la que está realizando Estados Unidos (…) donde converge la próxima reunión de la Cumbre de las Américas (13 y 14 de abril, Lima), con lo cual sube el volumen de la política latinoamericana hemisférica de forma premeditada con el objetivo de sensibilizar el asunto venezolano y de colocarlo en la agenda de la región”, amplió.

San Miguel descarta la intervención mlitar pues, a su juicio, el ritmo del discurso apunta a la estrategia de las sanciones en el orden petrolero. “Una vez estén definidas las piezas electorales por el parte del gobierno de Nicolás Maduro, yo creo que en segundo semestre de este año cabe esperar sanciones hacia la parte petrolera, a través de las operadoras norteamericanas que están en Venezuela (…) no quiere decir que es un embargo petrolero mundial ni hemisférico, solo que EE UU le dirá a Venezuela: ‘Hasta aquí llegamos”, dijo.

Pero las medidas unilaterales estadounidenses contra países de la región no terminan de caerle bien a una América Latina que varias veces ha sufrido las embestidas de Washington. China y Rusia, por su parte, han condenado la retórica belicista estadounidense, y movimientos como Celac, Unasur, Mercosur o Alba rechazan una intervención aludiendo el principio de autodeterminación de los pueblos.

Ayer, el exvicepresidente de la República, el periodista José Vicente Rangel, denunció en su programa televisivo que el gobierno de EE UU, la Unión Europea y algunos gobiernos de América Latina pretenden impedir que se realicen las presidenciales en Venezuela el 22 de abril. Afirmó que “de celebrarse estos comicios, se frustarían los planes de una intervención extranjera por parte del presidente de Estados Unidos”

Compártelo: