Pacientes renales: O nos dan insumos o nos mandan las urnas

Enfermos que requieren del servicio de diálisis protestaron en Caracas, Maracaibo y Barquisimeto, donde cerraron 10 unidades de diálisis en total, por falta insumos que el gobierno no compró a tiempo

Isayen Herrera/El Nacional

Ayer Maribel Torres, de 38 años de edad, viajó desde Maracay a Los Teques para recibir su diálisis, pero le informaron que ya no había material para nadie. En octubre Torres perdió el riñón que le trasplantaron hace 12 años porque en el Seguro Social no le entregaron más los inmunosupresores para preservar su órgano injertado. “¿Cómo nos hacen esto?”, se preguntaba.

Mientras, 20 de los 190 pacientes de la unidad de diálisis Riverside, ubicada en Chacao, tomaron la avenida Libertador para protestar porque el lunes se acabó el material para hacerse la terapia de sustitución renal. Al mediodía 5 de ellos permanecían dentro de las instalaciones porque llegó un camión del IVSS. Al abrir sus puertas vieron que las cajas tenían los insumos incompletos y nadie podía dializarse.

Yubini Herrera, de 40 años y paciente renal desde hace 11, lloraba en una esquina mientras esperaba que sus hermanos lo buscarán para ir de emergencia al Hospital Domingo Luciani a pedir una diálisis. “Ya estoy mal. No aguanto. Tengo dolor de cabeza, no puedo respirar”, decía sentado al lado del camión en donde unos trabajadores bajaban las cajas que contenían solo soluciones.

Herrera tenía todo el día sin comer ni tomar líquidos para evitar intoxicarse más. Ayer ya tenía 8 litros de líquido en su cuerpo. “Nunca me faltó la diálisis en 11 años. Faltaban solo gasas o solución y eso se podía comprar, pero estos insumos no se consiguen. Llevo seis días sin diálisis y si no consigo hoy, no llegaré vivo al sábado. ¡Qué Dios no lo quiera!”, dijo.

El mismo clamor se repitió en Zulia. “Usted, señor presidente, deje de estar regalando bonos y preocúpese por la salud. Por favor, necesitamos su ayuda. Los compañeros y yo necesitamos los materiales para poder dializarnos. Hoy no nos dializamos, ayer tampoco. ¿Qué están esperando? Entonces, ¡envíen las urnas!”, vociferaba una paciente en la calle.

Desde el 22 de enero comenzaron a agotarse los insumos para las unidades de diálisis y se empezaron a cerrar paulatinamente los centros de los que depende la vida de 15.000 personas a quienes no les funcionan los riñones. Hace 2 días había ya 32 unidades de diálisis cerradas de las 129 que hay en el país, según se conoció de forma extraoficial.

La gestión del general Carlos Rotondaro, removido de su cargo en noviembre de 2017, dejó órdenes de compra listas para los insumos de diálisis, indicaron fuentes del sector, pero el ministro de Salud, Luis López, no hizo los pagos a tiempo para evitar la crisis. Una vez pagada la orden de compra, el material tardaría una semana en llegar a Venezuela.

En Barquisimeto, los afectados volvieron a tomar la Gobernación de Lara y la viceministra de Recursos, Tecnología y Regulación del Ministerio de Salud, Linda Amaro, a través de una llamada telefónica solo ofreció 100 filtros para dializar en la unidad El Ángel, cuando el estado tiene 1.300 pacientes renales.

“La viceministra dijo que le teníamos que darle tiempo. Que a medida que fueran llegando insumos, ella iba a ir solucionando. Pero es que 100 dializadores no son nada, por favor, nuestra vida no puede esperar. Cada día que pasa está en nuestra contra”, denunció Padilla.

CIFRA

32 de 129 unidades de diálisis cerraron en 13 entidades del país, según información suministrada por médicos del sector Salud

Compártelo: