Luis Eduardo Martínez Hidalgo: ¡Partida!

Arranca oficialmente la campaña electoral parlamentaria venezolana.

Fui testigo presencial del inicio de la correspondiente a Monagas, Larissa me contó sobre la de Delta Amacuro y con candidatos a diputados amigos de Anzoátegui, Bolívar, Sucre y Carabobo,  comentamos telefónicamente acerca de las suyas.

Acompañé a Miguel Veliz y Jennifer Díaz, aspirantes en el circuito 2 de Monagas en su recorrido madrugador, el viernes 13, por el mercado de Caripito para seguir por Los Kilómetros, Azagua, Cachipo, Quiriquire y La Toscana. También estuvo con nosotros José Aparicio, cabeza de lista de la entidad. Ya en la tarde compartí con Piero Maurum, María Gabriela Hernández, Juan Pablo García, candidatos del circuito 1 y sus respectivos suplentes,  la extraordinaria caravana que en moto encabecé desde la redoma de la UDO en Los Guaritos de Maturín hasta el paseo aeróbico.  Casi al filo de medianoche, Larissa llegó a casa desde Tucupita –para estar a mi lado en actividades de la MUD el fin de semana- y me relató largamente de las emociones vividas junto a Lilian Tintori y Kiko Bautista en el comienzo de su propia campaña en el delta.

El sino de todas fue la alegría y el apoyo popular. Con pocos recursos y no siempre con la mejor organización, el entusiasmo desbordó las limitaciones que se enfrentan y miles salieron a las calles a expresar su respaldo a los candidatos opositores que es el apoyo al cambio positivo.

Banderas, camisas y gorras blancas, amarillas, azules, naranjas, verdes,  se fundían con las tricolores en un hermoso espectáculo de unidad absoluta de las bases que, por cierto, entienden mejor, que algún  pseudodirgente, la ingente necesidad de marchar juntos, sin zancadillas, en procura de un mejor país.

Hasta muchos que, por razones que respetamos, aún se identifican con el oficialismo, manifestaron al paso opositor sus simpatías y no lo oí sino que lo viví incontables veces a lo largo de la jornada; la que más nos emocionó fue en nuestro cruce por la avenida Juncal de Maturín donde solo minutos antes una escuálida concentración –y aquí si aplica la denominación con la cual disfrutaba ofender el comandante eterno- del oficialismo había concluido. Pasada la Plaza Piar, nos topamos con militantes del PSUV que abordaban autobuses públicos –utilizados sin recato en abierta violación a la Ley que prohíbe el uso de bienes del Estado con fines partidistas-; para nuestra satisfacción comenzaron a saludar mientras bailaban nuestros jingles, llegando incluso algunos a acercarse a la caravana para chocar manos.

Estudios de opinión recientes indican que a un altísimo porcentaje de venezolanos se le está agotando la paciencia frente a la ingente crisis que a todos afecta. Convencido estoy que es la esperanza de cambiar el actual estado de cosas por la vía electoral lo que ha impedido una explosión del malestar y la rabia que se vive en las colas, en las emergencias de los hospitales, frente a los estantes vacíos, cuando se cobra un salario que para nada alcanza, peor que nada, frente al ataúd de un familiar asesinado por el hampa desbordada.

Si como decía mi abuela, los dirigentes del oficialismo tienen 4 dedos de frente, es el momento que concluyan que por su propio bien deben cesar los abusos, el ventajismo, el atropello, el chantaje y con tal continúen pretendiendo impedir o sesgar la libre expresión de la voluntad popular el próximo 6 de Diciembre.

El de Venezuela es un pueblo pacífico pero ya se cansó y a todo evento es necesario que encuentre en los modos de la democracia la salida que busca.

Chávez, en muchas ocasiones falseándola, procuró que se conociese más de la historia de Venezuela. A los seguidores de quien botó el legado les invitamos a recordar la larga lista de conflictos violentos que marcaron a nuestro país en su etapa de consolidación como tal. Desde la Guerra a Muerte de Bolívar hasta la llegada al poder de Castro con la Invasión de los Sesenta, pasando por la Guerra Federal que promovió Guzmán, fueron muchas las veces en que el pueblo tomó el camino de la violencia en búsqueda de soluciones. Que los cruentos combates de ayer y los muchos caídos en ellos sean pasado por siempre depende de los que hoy gobiernan mal, de nadie más.

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