Colas de más de 200 carros para comprar baterías en San Cristóbal

A las 11 de la mañana de este miércoles, el señor Gerardo Varela cumplía 24 horas en la cola para adquirir una batería para su vehículo, la cual ahora se forma por toda la avenida Lucio Oquendo, de San Cristóbal, aún le faltaban 24 horas más, pues tenía el número 134, que le indica que podrá comprar el repuesto este jueves 3 de septiembre, si todo sale bien, publica La Nación.

 

“Voy a pasar dos días completos aquí, hacemos una lista con el número de placa y marcamos los carros. Uno pasa muchas necesidades, no hay dónde ir al baño, y no nos podemos mover porque es un peligro dejar los carros solos y se corre el riesgo de perder la cola; además, uno se preocupa por la inseguridad, la policía pasa pero no es muy constante. Yo jamás pensé que llegaría este momento, no entiendo qué pasa en Venezuela, antes uno compraba una batería en cualquier sitio y de la marca que quisiera”.

 

José Navarro, proveniente de Socopó, decidió venirse a San Cristóbal a buscar la batería para su carro, porque en esa localidad del estado Barinas llegan a los comercios y les piden hasta 40 mil bolívares por esta pieza fundamental para el carro; entró a la cola el martes, a las 2 de la tarde, y paga en un hotel cercano a la avenida 19 de Abril para bañarse e ir al baño.Según indicaron los mismos usuarios organizados, cada día atienden dos grupos de 50 vehículos, para un total de 100; pero aseguran que llegan personas que dicen que vienen por garantía o personas en vehículos oficiales, militares, que se llevan más de 10 baterías y eso retrasa la venta; este miércoles, a las 11 de la mañana la cola casi no había avanzado.

Este miércoles, al final de la mañana, la fila de los vehículos para adquirir baterías partía de la Duncan, en la avenida 19 de Abril, recorría toda la avenida Lucio Oquendo pasando por el Hospital Central, y ascendía hacia la Unidad Vecinal, con más de 200 carros, cuyos propietarios pasan penurias día y noche para poder hacer la compra.
La señora Elvira Malagón, proveniente de San Antonio del Táchira, dijo que en esa localidad no se consiguen las baterías y por ello debió trasladarse hasta San Cristóbal: “uno sabe que aquí está corriendo riesgo de que lo atraquen, hay que encomendarse a Dios, porque no se puede dejar el carro solo. Yo digo que en la Duncan deberían darle a uno la cita por internet, con la fecha y la hora, para evitar este sacrificio de tener que dormir en la calle y no tener ni cómo hacer sus necesidades, esto es un atentado contra la salud de uno”.Los últimos en la fila este miércoles, expresaron su indignación al saber que se disponían a pasar más de dos días en esta espera, y les marcaron los carros para comprar en la tarde del jueves o la mañana del viernes.

Otra propuesta de las personas en cola fue la del señor Víctor Mogollón, quien dijo que “se debería entregar un tique o documento a cada carro, para que regrese con ese mismo papel el día y la hora en que le corresponda la compra, para evitar esta cola que no favorece a nadie, pero todo lo vuelven negocio”.

Recordaron los usuarios que el cierre de frontera ya suma 15 días, pero en el caso de las baterías, la cola en lugar de disminuir ha aumentado en las últimas horas, con una espera de 48 horas y más de 200 carros en espera.

Vecinos y comerciantes molestos

Habitantes de las comunidades en los alrededores de la avenida Lucio Oquendo, como el sector Las Delicias, señalaron que están molestos y cansados de la cola de vehículos permanente al frente de sus viviendas, que les han ocasionado alteración de la paz en la zona y múltiples problemas.

Relataron los vecinos que los vehículos obstaculizan el acceso a los garajes de las viviendas, y lamentablemente las personas tienen conductas inadecuadas como poner música a alto volumen en horas de la madrugada, además ante la premura de ir al baño hacen sus necesidades en plena vía pública, al frente de las viviendas.

Denunciaron que todos los días hay basura, restos de alimentos, heces, orina, e incluso preservativos usados en las aceras, y aunque comprenden la necesidad de adquirir las baterías, esta cola ha ocasionado inconvenientes a la comunidad, queja que es refrendada por los comerciantes, quienes han tenido que discutir para que les respeten los frentes y los compradores tengan donde estacionarse, en una zona donde hay floristerías, restaurantes, farmacias, abastos, entre otros.

Informaron que para la próxima semana sostendrán una reunión en el Concejo municipal de San Cristóbal, ente al cual presentaron la denuncia, y confían en que se convoque a representantes de la empresa que expende las baterías para hacerles algunas propuestas que permitan intentar cambiar la modalidad de venta y así descongestionar el lugar.

Laura Sobral

 

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