Unanimidad en Asamblea China reelige a Xi Jinping

Sin sorpresas ni margen para la improvisación, como no podía ser de otra manera en un régimen autoritario, Xi Jinping ha sido reelegido para un segundo mandato como presidente de China. Por una mayoría no ya absoluta, sino total, de 2.970 votos a favor por ninguno en contra y cero abstenciones, así lo ha aprobado este sábado la Asamblea Nacional Popular, el Parlamento orgánico del régimen.

Su reelección es la crónica de un nombramiento anunciado, pues la Asamblea ya acordó el pasado domingo reformar la Constitución para derogar el límite de dos mandatos de cinco años que imponía a cada presidente, lo que permitirá a Xi Jinping perpetuarse en el cargo. En aquella votación, hubo al menos dos papeletas en contra y tres abstenciones, pero el apoyo al presidente Xi ha sido unánime en esta ocasión.

Reforzando aún más su poder, la Asamblea ha nombrado vicepresidente a Wang Qishan, mano derecha de Xi Jinping que le ha ayudado a purgar a sus rivales internos con la campaña contra la corrupción lanzada por la Comisión Central para la Inspección de la Disciplina durante los últimos cinco años. Por límites de edad, Wang Qishan tuvo que retirarse en octubre del todopoderoso Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista al tener ya 69 años. Pero su designación como vicepresidente le sitúa como el favorito a dirigir la nueva Comisión Nacional de Supervisión. Dicho organismo, que funcionará al margen del sistema judicial, ampliará las funciones de la Comisión para la Inspección de la Disciplina y vigilará no solo a los cuadros del Partido Comunista, sino a todos los funcionarios públicos. Su inmenso poder al margen de la ley ha despertado todos los temores entre los grupos defensores de los derechos humanos, ya que este «superministerio» podrá retener e interrogar hasta seis meses a los sospechosos sin necesidad de notificárselo a un juez. Aunque sus inspectores deberán avisar en 24 horas a la familia del detenido, podrán evitarlo si argumentan que eso entorpecería la investigación o que existe riesgo de destrucción de pruebas, lo que les deja las manos libres para actuar con total impunidad.

Tras ser reelegido para su segundo mandato y también como presidente de la Comisión Militar Central, que dirige el Ejército, Xi Jinping juró la Constitución ante los diputados en el Gran Palacio del Pueblo. Según informa la agencia de noticias Xinhua, es la primera vez que un presidente chino toma este juramento en público, algo que a partir de ahora será obligatorio para los mandatarios y funcionarios.

Además, la Asamblea aprobó una reestructuración a fondo del Gobierno chino para centralizar la Administración. Dicha reforma fusionará ministerios y entes reguladores como el de la banca y los seguros. Con siete nuevos ministerios, habrá en total 26 carteras y comisiones estatales, reforzando así al presidente Xi Jinping, que se convierte en el dirigente más poderoso de China desde Mao Zedong.

Compártelo: