¿Qué significado tiene el Cristo sobre una hoz y un martillo que Evo regaló al Papa?

Ayer miércoles, Evo Morales acaparó la atención de los medios de comunicación y redes sociales no sólo por el noble visitante que recibía sino por el singular regalo que le obsequió: Un cristo crucificado sobre una hoz y un martillo, símbolos del comunismo sistema político que para muchos conlleva el ateísmo en su médula espinal.

No es para menos la expresión del Papa cuando recibe semejante crucifico: asombro y desconcierto es lo que refleja la foto de la portada.

Este peculiar regalo que Evo le dio al Para fue considerado por un buen sector como una falta de respeto a la investidura del visitante por cuanto, se considera que comunismo y cristianismo, son dos corrientes que no confluyen y en muchos casos han sido excluyentes.

En algunos foros han alertado que ese cristo sobre una hoz y un martillo es “… un símbolo siniestro, usado por los satanistas en el siglo sexto, que había sido revivido para la época del Vaticano Segundo. Esta era una cruz torcida o rota, en la cual se mostraba una figura repulsiva y distorsionada de Cristo, que los practicantes de la magia negra y brujos de la Edad Media habían usado para representar el término bíblico “marca de la Bestia”.

Pero estas son interpretaciones que no necesariamente son verdaderas y deben ser analizadas por expertos en este tipo de temas.

Lo que sí es cierto es que ese crucifijo fue diseñado por el padre jesuita Luis Espinal Camps, cuando estuvo como misionero en Bolivia, para dar a entender que había puesto su fe al servicio de los movimientos mineros que luchaban contra las dictaduras instauradas en Bolivia.

¿Quién fue el padre jesuita Luis Espinal Camps?

Luis Espinal Camps es español de origen aunque es poco conocido en su tierra natal. Se ordenó como Sacerdote en la Compañía de Jesús en España pero luego fue enviado como misionero a Bolivia donde luchó por la defensa de los derechos humanos de las clases oprimidas.

En Bolivia trabajó un año para la televisión estatal, produciendo el programa En carne viva, pero cuando se trató de conceder la palabra a los cabecillas de la guerrilla, su programa fue cerrado. De estas experiencias surgirían sus reflexiones sobre la censura y especialmente sobre la autocensura, que “se sitúa a sí misma en la línea de la mentira moral, de la corrupción y de la cobardía.” Era contrario al acercamiento de la iglesia con los responsables de la opresión político-militar desplegada durante la dictadura de Hugo Banzer (1971-78) escribió: “Si la iglesia y los opresores se identifican de tal modo, uno se pregunta qué se ha hecho del evangelio, que fue predicado a los pobres y llevó a Jesucristo a la cruz“.

De esta forma, Luis Espinal Camps fue marcando distancia de los gobiernos dictatoriales de la época y también fue crítico de la postura complaciente de la iglesia frente a los abusos de poder del estado. Esta afiliación con movimientos de izquierda que reclamaban justicia social le hizo merecedor de muchos enemigos y su destino iba a correr la misma suerte que muchos otros cuyos cadáveres fueron encontrados en sótanos y fosas comunes.

Su vida termina el 21 de marzo de 1980 cuando fue detenido por elementos paramilitares, torturado y asesinado. Fue secuestrado la noche del 21 de marzo cuando regresaba del cine y fue montado en un jeep. Al sacerdote jesuita le esperaban horas de tortura entre culatazos, golpes y quemaduras con plancha antes de ser rematado con más de 12 tiros en un matadero de reses, como consta en reportes policiales y periodísticos de la época. Su cuerpo fue hallado la tarde del día siguiente en el kilómetro 8 del camino a Chacaltaya, junto al río Choqueyapu. Dicho asesinato había sido planificado, en enero de ese año, por García Meza presidente de Bolicia en aquel entonces, junto a Luis Arce Gómez (Ministro del Interior).

El Papa Francisco reivindicará a Luis Espinal Camps

El Papa reivindica al sacerdote jesuita Luis Espinal Campscuando hizo una parada en el trayecto desde El Alto a la ciudad de La Paz, a la altura del Plan Autopista, donde oró y rindió homenaje, con un minuto de silencio, al sacerdote jesuita asesinado Luis Espinal. “Predicó el evangelio y ese evangelio molestó, y por eso le eliminaron”, sostuvo.

Vía SieteClicks.

 

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