La madre de Osama Bin Laden lo contó todo

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A casi 17 años del atentado a las torres gemelas en la Ciudad de Nueva York, Estados Unidos, la madre de Osama Bin Laden, perpetrador del ataque, decidió hablar por primera vez.

Alia Ghanem, de 75 años de edad, relata, como fue la infancia de su hijo, y que lo llevó a convertirse en el líder del grupo terrorista, Al Qaeda.

“Era un muy buen chico y me quería mucho”, dice Ghanem, al tiempo que aseguró que era retraído y muy tímido. Se conoció que empezó a abrirse caminos a los 20 años, pero que su vuelco total fue su llegada a la Universidad Rey Abdulaziz, en la carrera de Economía.

Era muy bueno, hasta que conoció algunas personas que le lavaron el cerebro. Puede decirse que era un culto. La gente de la universidad lo cambió, se volvió un hombre diferente”, lamenta su madre.

Sin embargo, una figura clave para Bin Laden, fue Abdullah Azzam, miembro de la Hermandad Musulmana, que posteriormente se convirtió en un guía espiritual.

Osama entró en acción en los años 80, cuando fue a Afganistán a combatir la ocupación Soviética, y su hermano Hassan, quien compartió conversación con la madre, dijo que “todos los que lo conocieron en esos días lo respetaban. En ese momento estábamos muy orgullosos de él. Hasta el Gobierno saudita lo trataba de manera muy noble. Después se transformaría en Osama, el yihadista”.

Se le increpó a la progenitora, si imaginaba que su hijo podría llegar a terrorista a lo que respondió que nunca se le cruzó por la mente: “Estábamos extremadamente molestos cuando nos enteramos. Nunca quise que pasara nada de esto. ¿Por qué desperdiciaría su vida de esa manera?”, dijo.

La madre cuenta que la última vez que lo vio fue en 1999, en las afueras de Kandahar, en Afganistán, en un lugar que le quitaron a los rusos. “Él estaba feliz de recibirnos. Cada día que estuvimos allí nos enseñó todo en el lugar“, añadió.

Se pudo conocer, por Ahmad, otro de sus hijos que “ella continúa con una actitud negadora respecto de Osama. Lo amaba mucho y se rehúsa a culparlo. En cambio, acusa a aquellos que lo rodeaban. Solo conoce el lado del niño bueno, el que veíamos todos. Nunca pudo conocer el lado yihadista”, aclaró.

Bin Laden fue ejecutado el dos de mayo del año 2011, en un refugio de Pakistán, donde estuvo los últimos días de su vida, reseñó el diario bitánico The Guardian.