La Academia Sueca dice que será Bob Dylan el que decida si quiere ir a recibir el Nobel

El comité que otorgó el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan dijo el sábado que correspondía al cantante estadounidense decidir si quería asistir o no a la ceremonia de entrega de premios que se celebra a finales de este año.

EFE

Dylan, que es conocido por su reticencia a aparecer en los medios, no ha hecho aún ningún comentario sobre el premio de 8 millones de coronas (900.000 dólares), pese a los repetidos intentos de la Academia Sueca por ponerse en contacto con él desde que le eligieron ganador el 13 de octubre.

El sábado, medios suecos publicaron que el miembro de la Academia Per Wastberg había dicho que si Dylan seguía en silencio, sería “grosero y arrogante”.

La Academia, sin embargo, dijo que los comentarios de Wastberg no reflejaban su punto de vista.

“El autor galardonado con el Premio Nobel toma sus propias decisiones en lo que respecta a las ceremonias que forman parte de la entrega del premio”, dijo Sara Danius, secretaria permanente de la Academia, en un comunicado.

“La Academia sueca nunca ha opinado sobre las decisiones de los galardonados en este contexto, ni tampoco lo hará ahora, independientemente de la decisión tomada”.

La Academia concedió el premio a Dylan, de 75 años, por haber creado “nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción americana”. Fue una decisión polémica.

Dylan revolucionó la canción popular estadounidense con temas como “Blowin ‘in the Wind”, “The Times They Are A-Changin’”, “Subterranean Homesick Blues” y “Like a Rolling Stone”. Sin embargo, algunos han cuestionado si su trabajo se considera literatura. Otros se han quejado de que la Academia Sueca haya perdido una oportunidad para atraer la atención hacia artistas menos conocidos.

La entrega de premios tiene lugar cada año el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel, cuando el rey de Suecia entrega a cada galardonado un diploma y una medalla, en una ceremonia seguida por un gran banquete en el Ayuntamiento de Estocolmo para cerca de 1.300 personas.

Si Dylan mantiene su silencio, sería el primero en simplemente ignorar la decisión de la Academia.

Algunos premios Nobel han estado demasiado enfermos para asistir a la ceremonia. El escritor francés Jean-Paul Satre rechazó el premio en 1964. La Academia dijo que su rechazo no afectaba a la validez de la concesión, pero no fueron capaces de entregárselo.