En el limbo más de 17 mil venezolanos en EE UU a la espera de asilo político

Venezuela se sitúa entre los primeros cinco países en solicitar asilo político en los EEUU. En el proceso de solicitud se puede invertir entre tres y 20 dólares en pago a abogados. Desde el 2013 no se ha aprobado ninguna solicitud por parte de las autoridades migratorias, 17 mil venezolanos se encuentran en un “limbo jurídico”.

Sabrina Machado/Panorama

No son pocos los que en la actualidad se van en busca del “sueño dorado”. Las fotos del Cruz Díez, del aeropuerto Simón Bolívar, a los pies de los soñadores, son recurrentes en las redes sociales. Varios son los destinos para los nuevos caminos. Entre ellos hay algunos favoritos, como Estados Unidos, especialmente Miami.

Sin embargo, en este proceso no todo lo que brilla es oro y no todos llegan al final del arcoíris. Varios son los senderos que se caminan en los intentos de no desfallecer en las metas trazadas. El asilo político figura como una de las opciones más populares entre los nuevos “visitantes” al país del norte, método considerado como el más económico y rápido para obtener la residencia norteamericana. No todos los que aplican lo consiguen.
Según la ONG Refugee Freedom Program – RFP (Programa Libertad del Refugiado), Venezuela ocupa este año el quinto puesto en solicitudes de asilo en el país norteamericano, de acuerdo con el director de esta organización Julio Henríquez, cuando en el año 2014 ni siquiera figuraba entre los primeros 10 lugares, lo que evidencia una “avalancha” de venezolanos en busca de nuevos senderos.
Las intenciones de los venezolanos fueron solo superadas por la de los ciudadanos de China, México, Guatemala y el Salvador. En el 2015 el organismo migratorio norteamericano recibió cinco mil 654 solicitudes de asilo político de connacionales, que llegan en su gran mayoría con visa de turistas, según expertos en la materia. Honduras, Ecuador, India, Haití y Siria siguen en la lista para completar el cuadro de 10 países.

 

José Antonio Colina, fundador de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex ) da fe de la fuerte migración de venezolanos hacia los Estados Unidos, que se ha acelerado en los últimos años, en vista de la difícil situación económica que atraviesa el país y la crítica realidad en materia de seguridad, que pone a Venezuela entre los países más violentos del mundo, según la Organización de Naciones Unidas.

El intenso movimiento migratorio ha pasado por varias etapas, en los últimos 10 años, lo que ha generado el cambio en el perfil del inmigrante venezolano, lo cual a su vez ha traído consigo consecuencias inmediatas en el acceso a los nuevos sueños, colocando más escaños en la culminación del reto.

Colina asegura que en un principio la persona que pretendía cambiar su residencia para el país del norte poseía bienes económicos, era acaudalado, y planificaba su estadía en función de los planes que tenía en este país, hoy, sin embargo, es más común apreciar más a profesionales clase media y clase media baja, sin mayores recursos con los cuales buscar nuevos senderos en los Estados Unidos.
“He visto venezolanos dormir en los carros, en las iglesias, sin recursos para alquilar una vivienda y darle cierta seguridad a su familia. Están llegando jóvenes con apenas 300 dólares en sus bolsillos, con su esposa e hijos. Se vienen a lo que venga, a lo que salga. Eso no se había visto antes, en su mayoría son jóvenes entre 20 y 29 años”, señala el director de Veppex, quien vive en Miami, protegido bajo la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura.

Asegura que cuando creó la organización en 1998 recibía tres o cuatro llamadas mensuales de personas en busca de asesorías. A partir del 2013 la situación se fue intensificando al pasar a cuatro contactos diarios y ahora son 20 llamadas diarias, “ahí se puede observar el dramatismo”.

El director de la organización pro perseguidos políticos de Venezuela asegura que la situación con el paso de los meses se ha vuelto más crítica para los venezolanos, en vista de la cantidad de connacionales que están llegando al país, lo que ha generado que un proceso que tendía a practicarse con cierta rapidez ahora se dilate hasta siete años o más, dejando en un limbo a los solicitantes.

Colina explica que: —de acuerdo con sus cálculos— desde enero del 2013 hasta la actualidad, Estados Unidos no ha aprobado ninguna solicitud de asilo político a ciudadanos venezolanos, dejando en “un limbo jurídico” a “17 mil 200” personas, lo que dificulta el estatus legal de los solicitantes en la tierra yankee, ya que hasta no obtener una decisión en este sentido, el aspirante no tiene derecho a ingresar si quiera al mercado laboral legal.

Especialistas en el área de migración recomiendan a las personas que desean cambiar su lugar de residencia, y lograr el cambio a través del asilo político, que analicen muy bien las posibilidades reales de aplicar a esta opción y, ante todo, ser honestos a la hora de llenar los formularios respectivos.

Tanto Colina como Dagoberto Rodríguez, abogado especializado en esta área, explican que solo se concede esta prerrogativa a las personas que logren comprobar ante las autoridades migratorias que son perseguidas políticas, ya sea por sus convicciones raciales, religiosas, políticas, por conceptos de nacionalidad, o por ser miembro de un grupo social particular o ser víctima de torturas.
“El concepto que tienen muchos de los venezolanos que están llegando a Venezuela es que por vivir bajo un régimen seudo comunista o seudo socialista califican para el asilo y, esto no es así. La situación de criminalidad en un país tampoco es un factor que clasifique como un motivo para aplicar a esta opción”, señala el especialista Rodríguez, desde Virginia.

En este sentido, señala que la justicia norteamericana dictó un precedente al sentenciar que la criminalidad existe en todos los países del mundo y, por ello, no se puede proteger a todas las personas que la padecen o la pueden padecer.

Por ello, el experto recomienda a las personas que deseen aplicar al asilo que estén conscientes de sus reales posibilidades de lograrlo, ya que una vez que su solicitud sea negada pueden ser objeto de un proceso de deportación, a menos que apele a las instancias superiores, alargando el proceso, lo cual implica una fuerte inversión económica, cada vez más costosa a medida que se recurran a otras instancias.

 

El abogado de Virginia indica que mensualmente pueden atender cerca de 15 solicitudes para asilos políticos por parte de venezolanos, de los cuales, si acaso, uno solo tiene reales posibilidades de lograrlo. “En la actualidad está bien difícil calificar para el asilo. Pueden pasar hasta dos o tres años para la entrevista con el funcionario de migración y, tengo entendido, por oficiales de migración, que los asilos para los venezolanos lo están estudiando mucho”.

En este sentido, alerta sobre las solicitudes “frívolas que no tienen base ni fundamentos legales, hay mucha gente falsificando las evidencias”. Por ello, exhorta a los interesados en evitar abogados o personas deshonestas que están tratando de ganar dinero a cuenta de las esperanzas de otras, asegurándoles que llenan los requisitos para la solicitud.

De acuerdo con sus cálculos los honorarios de profesionales pueden variar entre tres mil y 20 mil dólares, para presentar la solicitud no hay que cancelar nada y, en caso de ser aceptada, puedes solicitar un permiso de trabajo y al año y un día te conviertes en residente. “Es más barato hacer un asilo que una solicitud de visa por inversión, para lo cual requieres 500 mil dólares”.

Colina señala que la principal causa para negar la solicitud es el fraude migratorio, el falsear los datos ante los funcionarios norteamericanos y luego no poder sustentar la información aportada durante la llamada entrevista de “miedo creíble”, donde deben explicar sus casos particulares.

Entre los principales casos de fraude migratorio se encuentran asilos no sustentados, obtención de residencia en forma fraudulenta, el matrimonio fraudulento y la compra de partidas de nacimiento cubanas, debido a los beneficios que disfrutan los hijos de los emigrantes cubanos.

El fundador de Veppex aconseja a los solicitantes honestidad en todo el proceso, ya que al ser descubierta cualquier irregularidad la persona puede ser objeto de una deportación, acción que ha bajado en la medida que han subido las solicitudes de asilo, al extremo que en el 2014 solo fueron expulsados de Estados Unidos 153 nacionales, de acuerdo con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU.

El movimiento de venezolanos ha crecido en tal nivel en el país que el alcalde de la ciudad del Doral, en Miami, Luis Boria, le solicitó al presidente Barack Obana suspender las deportaciones de venezolanos que no posean antecedentes penales y que se encuentren en condiciones de ilegales. Asimismo, solicitó concederles estatus temporal de protección y pidió una resolución a los legisladores para aprobar una reforma migratoria amplia.

Por su parte, Colina está trabajando en una ley de asistencia al refugiado venezolano, que ampare a los miles de ilegales e indocumentados que hay en los Estados Unidos, ya que “no todo el mundo pide asilo” y les otorguen la residencia.

De acuerdo con los cálculos de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio, desde 1999 hasta la actualidad se encuentran en el país del norte 90 mil venezolanos en calidad de ilegales.