Alto dirigente norcoreano en rumbo a EEUU para preparar cumbre Trump-Kim

Uno de los más altos dirigentes de Corea del Norte está en camino a Estados Unidos para una inusual visita con el fin de preparar la esperada cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un, que parece estar nuevamente en pie.

“Formamos un excelente equipo para nuestras discusiones con Corea del Norte. Actualmente están realizándose reuniones de cara a la cumbre, y más. Kim Young Chol, vicepresidente del partido gobernante de Corea del Norte, viaja ahora a Nueva York. Una sólida respuesta a mi carta, ¡gracias!”, tuiteó Trump el martes.

Tras la espectacular ruptura de la semana pasada, cuando Trump escribió a Kim Jong Un para comunicarle la suspensión de la cumbre en razón de la “hostilidad” del gobierno norcoreano, ahora se conocen momentos de optimismo y de frenesí diplomático dos semanas antes del esperado encuentro.

La Casa Blanca aseguró el martes que se está “preparando activamente” para la cumbre, prevista nuevamente para el 13 de junio en Singapur, mientras un portavoz norcoreano en la ONU confirmó que los “preparativos” continuaban “al más alto nivel”.

Tres series de encuentros se están organizando en paralelo esta semana entre estos dos países que no tienen relaciones diplomáticas y que meses atrás se dirigían amenazas de ataques.

La reunión de mayor nivel será entre el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, que el miércoles y jueves tendrá en Nueva York su tercera cita con el general Kim Yong Chol, tras las dos visitas que realizó a Pyongyang tiempo atrás.

El enviado norcoreano aterrizó en el aeropuerto de Pekín el martes y debía reunirse con funcionarios chinos antes de viajar a Estados Unidos el miércoles, según la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

– Desnuclearización –

Se trata del funcionario norcoreano de mayor rango en pisar suelo estadounidense desde que en 2000 el vicemariscal Joe Myong Rok se reunió con el presidente Bill Clinton.

Kim Yong Chol es objeto de sanciones estadounidenses desde 2010. Para su llegada a Nueva York estas sanciones han sido probablemente suspendidas. “Imagino que se ha hecho lo necesario”, se limitó a comentar al respecto la portavoz del Departamento de Estado Heather Nauert.

El domingo, los negociadores estadounidenses, encabezados por el embajador de Washington en Filipinas, Sung Kim, comenzaron a reunirse con sus homólogos norcoreanos en la localidad de Panmunjom, en la zona desmilitarizada que separa a las dos Coreas.

El secretario general adjunto de la Casa Blanca, Joe Hagin, se halla a su vez en Singapur en vistas de los preparativos logísticos de la cumbre. Un fotógrafo de la AFP pudo ver el martes también a Kim Chang Son, un muy cercano asesor de Kim Jong Un, en la ciudad estado asiática.

Finalmente, Trump se reunirá el 7 de junio en la Casa Blanca con el primer ministro japonés Shinzo Abe, justo antes de la cumbre del G7 en Canadá.

Los diplomáticos disponen sólo de dos semanas para finalizar la preparación logística de la cumbre y para fijar el orden del día.

Washington exige a Pyingyang una “desnuclearización completa, verificable e irreversible” antes de cualquier liberalización de las pesadas sanciones internacionales que afectan a Corea del Norte en represalias por sus programas nucleares y balísticos.

Pero Pyongyang jamás aceptó pagar ese precio, al considerar a su arsenal como una garantía de la supervivencia del régimen.

Kim Yong Chol es parte del entorno cercano de Kim Jong Un y jugó un papel principal en el acercamiento diplomático que llevó a la distensión en la península coreana en los últimos meses. En febrero, en la ceremonia de clausura de los juegos Olímpicos de Corea del Sur, estaba sentado detrás de la hija de Donald Trump, Ivanka.

Además, acompañó a Kim Jong Un en sus dos viajes recientes a China.

El general, que entre 2009 y 2013 dirigió los servicios de espionaje norcoreanos, es una figura muy controvertida en Corea del Sur, sonde lo acusan de haber ordenado el torpedeo en 2010 de la corbeta surcoreana “Cheonan”, incidente en el que murieron 46 marinos. Corea del Norte niega ser responsable del incidente.

Legisladores de la oposición surcoreana protestaron en febrero contra la visita de Kim, a quien han tildado de “criminal de guerra diabólico”.