¡Murió Momo! El creador puso fin a la grotesca escultura que provocó el suicidio de cientos de personas

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El escultor japonés Keisuke Aiso, autor de una tétrica escultura que fue utilizada por terceros para dar rostro al juego suicida viral ‘Momo’, asegura haberla destruido, por lo que “la maldición se ha ido” y los niños ya no deben temerla más, explicó a The Sun en su taller, situado a las afueras de la capital nipona.

“Los niños pueden estar tranquilos, Momo está muerta, no existe y la maldición se ha ido”, dijo Aiso, de 46 años, al diario, que publicó la entrevista este domingo. “Ya no existe, nunca fue destinada para que durara. Estaba podrida y la tiré lejos”, agregó el artista nipón, que asegura haber conservado únicamente su ojo izquierdo, porque lo piensa reutilizar. Asimismo, Aiso explicó que se siente “responsable” de que tantos niños se asustaran con su escultura, usada en el mencionado reto viral, y que no se arrepiente “de que se haya ido”.

El artista explicó que, si bien está molesto por el dolor ocasionado a los menores, le agrada que su trabajo haya tenido repercusión mundial, al tiempo que reconoció estar sorprendido de que fuera tan conocida, ya que no es “su obra maestra”.

La obra original, llamada ‘Madre pájaro’, fue realizada en 2016 y se exhibió en una galería de arte alternativo de Tokio (Japón) con “la intención de asustar a la gente”, si bien considera “lamentable” la forma en que fue usada. Aiso se inspiró en una figura del folclore local en forma de mujer que aparece acunando un bebé que ofrece a desconocidos y que se convierte en palos o piedras cuando ella huye.

El año pasado se viralizó la grotesca imagen, que aparecía de repente en la lista de contactos en el servicio de mensajería de WhatsApp de niños y adolescentes, que eran hostigados con imágenes violentas, al tiempo que se les incitaba a autolesionarse si no querían que sus familiares sufrieran daño.

Los expertos señalan que entre los distintos peligros asociados a este juego figura el robo de información, el acoso, la extorsión, los trastornos físicos y psicológicos, además de la incitación a la muerte. El desafío ‘Momo’, que se hizo conocido mundialmente a través de Facebook, se cobró la vida de tres menores, 2 en Colombia y uno en Argentina.