Leona en el Zoológico de Oklahoma ha desarrollado melena

Los leones tienen melena y las leonas no. No obstante, hay una leona en el zoo de la ciudad de Oklahoma que es la excepción a la regla y que está confundiendo a los zoólogos y veterinarios.

Se trata de Bridget, una leona africana de 18 años que lleva años en el zoo de Oklahoma. En 2017, sus cuidadores se dieron cuenta de que Bridget tenía más pelo de lo normal alrededor de su cuello y cabeza. A lo largo del tiempo, era aparente que lo que le había crecido a Bridget era una melena, una característica que normalmente solo poseen los leones. Aunque hay casos de leonas con melena, son extremadamente raros.

Los leones típicamente empiezan a tener melena cuando tienen aproximadamente un año, edad en la cual experimentan un incremento de testosterona. Gretchen Cole, una veterinaria del zoo, asegura que es inusual que una leona cambie y desarrolle características de un león.

La comunidad científica tiene una teoría sobre las leonas que tienen una melena. Investigadores creen que la testosterona tiene un impacto directo, ya que las leonas pueden tener niveles más altos de la hormona cuando maduran. La testosterona directamente afecta las melenas de los leones. Por ejemplo, los leones castrados pierden su habilidad de producir testosterona y rápidamente dejan de tener melena.

En 2011, a una leona llamada Emma del Jardín Zoológico Nacional de Sudáfrica le creció una melena. Pruebas revelaron que Emma tenía niveles altos de testosterona debido a un problema en sus ovarios. Cuando se extrajeron sus ovarios, Emma perdió su melena y volvió a ser una leona típica.

Veterinarios han realizado una prueba de sangre en Bridget para intentar averiguar por qué le ha crecido una melena. Compararán la sangre con la de Tia, la hermana de Bridget de 18 años que nació al mismo tiempo que ella en 1999. A diferencia de su hermana, a Tia no le ha crecido una melena.

Si resulta que la causa de la melena no está relacionada con altos niveles de testosterona, veterinarios piensan que podría tratarse de un tumor benigno en sus glándulas adrenales o glándulas pituitarias, las cuales regulan las hormonas.

Aunque el caso de Bridget es un misterio, representantes del zoo afirman que no ha afectado a su salud o calidad de vida.

Fuente: Gizmodo

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