6 alimentos que pueden causar cálculos renales

Los cálculos renales pueden llegar a ser muy dolorosos, por lo que es conveniente evitar aquellos alimentos que puedan favorecer su formación y aumentar la ingesta de agua para favorecer su eliminación

Las famosas “piedras en los riñones” pueden estar causadas por diversos factores.

Los cálculos renales son fragmentos sólidos muy pequeños pero que no pueden salir por sí solos y se atascan en las vías urinarias, provocando mucho dolor.

Asimismo, es conveniente saber que hay algunos alimentos que pueden causarlos y por ello es preciso evitarlos o reducir su consumo.

Alimentos que pueden formar cálculos renales
La dieta es fundamental para evitar la formación de piedras en el riñón y, por supuesto, para excretarlas más fácilmente en el caso de que ya estén en nuestro organismo.

No obstante, como dice el refrán popular, “es mejor prevenir que curar”.

Por eso te contamos cuáles son los alimentos que deberías dejar de consumir si tienes tendencia a los cálculos renales o ya los has padecido en el pasado.

1. Cafeína

El café es uno de los protagonistas de cada día pero, si bien nos puede ayudar en las mañanas a despertar, o en el trabajo para desempeñar mejor nuestras actividades, lo cierto es que también tiene sus efectos colaterales.

Uno de ellos es hacer trabajar más los riñones y aumentar la posibilidad de que produzcan piedras.

La cafeína no solo está presente en esta infusión sino también en algunos tés y en los refrescos de cola.

Todas estas bebidas aumentan los niveles de calcio en la orina y pueden ocasionar, a largo plazo, insuficiencia renal debido a las sustancias estimulantes que contienen.

2. Carnes rojas

Las proteínas y grasas de origen animal están relacionadas con la formación de cálculos en los riñones y con los daños en estos órganos.

Si tienes una dieta que incluye demasiada carne debes tener en cuenta que sus componentes son difíciles de eliminar por el organismo.

Además este alimento es rico en ácido úrico y purinas. Cuando este se encuentra demasiado elevado provoca gota y piedras renales.

Otras fuentes altas de purinas son los espárragos, las legumbres y las coles. Trata de no comerlos tan seguido para evitar que se formen cálculos renales por la acumulación de ácido úrico.

3. Endulzantes artificiales

Los usamos para darle sabor a nuestros postres e infusiones, están presentes en las bebidas de dieta y en muchos productos bajas calorías.

Si bien podemos pensar que estos son mejores para la salud que el azúcar tienen muchos efectos secundarios graves como, por ejemplo, la formación de piedras renales y el deterioro de la función de los riñones.

4. Sal

Uno de los problemas habituales relacionados con la alimentación es el consumo de sodio.

Aunque no le agreguemos sal a las comidas que elaboramos aquellas que ya están preparadas la contienen en demasía. ¡Incluso está presentes en alimentos dulces!

Comer mucha sal propicia la retención de líquidos y la formación de cálculos en los riñones. El cuerpo no puede eliminar el exceso de sodio y este se almacena en las vías renales.

Además, conlleva a un aumento en la presión arterial y de peso.

5. Mariscos

Las personas propensas a sufrir cálculos renales deben evitar los alimentos ricos en oxalatos. Este compuesto orgánico contribuye a la acumulación de sodio y calcio en los riñones.

Los alimentos que más contienen este ácido oxálico son los frutos de mar, pero no son los únicos.

Los vegetales de hoja verde, el chocolate y las nueces también lo poseen en cantidad.

A su vez, es conveniente reducir el consumo de cacahuetes, salvado de trigo y remolacha para evitar la formación de cálculos.

Si buscas alimentos con oxalatos seguramente encuentres el apio y el hígado y optes por minimizar su ingesta. Sin embargo, en estos casos, el aporte es mínimo.

Recuerda que este compuesto no debe superar los 50 mg al día en nuestra dieta.

Para disminuir su absorción se recomienda comer alimentos ricos en calcio. Cuando ambos se combinan se eliminan más fácilmente a través de los intestinos.

6. Lácteos

Son una base muy importante para nuestra dieta cotidiana ya que están presentes en casi todas nuestras ingestas.

Los lácteos aportan mucho calcio y son necesarios para nuestro desarrollo y fortalecimiento de los huesos; sin embargo, no son buenos para aquellas personas propensas a sufrir cálculos renales.

La ingesta de leche, yogur o quesos aumenta la excreción de calcio a través de la orina y ello dificulta la eliminación de las piedras y desechos.

Debido a que la falta de calcio en la dieta está asociada a un mayor riesgo de producción de cálculos se recomienda que la ingesta sea moderada.

Es decir que no debes eliminar el calcio de tu dieta, pero sí obtenerlo de varias fuentes como, por ejemplo, las almendras.Teniendo en cuenta el listado de alimentos que es mejor evitar, podemos tener una idea de cuáles son los permitidos o recomendados.

Además de cumplir con una dieta y hábitos saludables (que incluyen hacer ejercicio, no fumar y reducir el sedentarismo) te aconsejamos que bebas al menos 3 litros de agua al día.

Si bien la cantidad “conocida” es de 2 litros en el caso de personas con propensión a los cálculos renales esta dosis debe aumentarse.

Si bebemos 3 litros de agua al día producimos 2 litros de orina. Este líquido no solo es bajo en sodio sino que, además, ayuda en la eliminación de los restos que se acumulan en las vías urinarias.

Si no quieres beber solo agua puedes combinar con licuados, zumos e infusiones. Así además estarás aportando muchos nutrientes a tu organismo.

Atención que el café, el alcohol y los refrescos no “cuentan”.

Fuente: Mejoraconsalud

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