Subida de dólar negro destroza al bolívar venezolano

Dolares-y-bolivares

El último regalo del rígido control cambiario en Venezuela es la más intensa depreciación no oficial del bolívar de los últimos años. Así lo demuestra la cotización de la moneda venezolana en el mercado negro: hace una semana se necesitaban 1.900 bolívares para comprar un dólar, pero ayer se necesitaban 3.680.

Una idea de la devaluación sufrida por el bolívar es que al 30 de noviembre del año pasado, en el mismo mercado paralelo, un dólar se negociaba a 890 bolívares, entonces un escándalo que presagió el disparo inflacionario que hoy sufren los venezolanos, pues es el dólar negro o paralelo el verdadero marcador de los precios en el país.

Así, el café que a comienzos de este año costaba 200 bolívares, el pasado viernes marcaba 1.200.

Los venezolanos saben muy bien las consecuencias de estas subidas del dólar negro y desde ya esperan el efecto cascada en el resto de los precios.

AFP

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Ropa, calzado, maquinaria, repuestos y licores suben de precio casi automáticamente, forzando a pequeñas empresas a cerrar o administrar la venta de sus productos para sobrevivir.

Así lo explica a El Tiempo un modesto vendedor de materiales de construcción y bombas de agua en el barrio Baruta, en Caracas. “Me queda algo de mercancía, pero no voy a vender hasta que sea absolutamente necesario, porque por el aumento de precios no creo que pueda comprar para reabastecer mi inventario. A partir del próximo año venderé poco a poco para poder comer hasta que me toque cerrar el negocio. Después no sé qué haré”, dice con resignación.

Comparación

En las redes sociales abundan ejemplos del valor de la moneda venezolana. Hasta hace poco era viral la foto de un billete de 100 bolívares equivalente al valor de un dulce y este lunes se hizo viral la foto del mismo billete –el de más alta denominación– al lado de dos centavos de dólar.

bolivar

Cansados de repetir la necesidad de desmontar el control de cambios, los economistas explican que el alza es una mezcla entre la escasez de dólares –por la paralización del aparato productivo y los malos precios del petróleo–, la impresión desmedida de bolívares y el rechazo de la población a ahorrar en moneda local.

por ElTiempo en noticiasaldiayalahora.co