Murió niña que fue agredida durante el robo que planificó su propia madre

La cifra de muertes producto de un crimen planificado por una mujer llena de odio ascendió a tres la tarde de este miércoles, luego de que la pequeña Luisana Blanco Hernández, de 11 años, dejara de respirar en el Área Pediátrica de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Central de Maracay, en Aragua, por no resistir las lesiones causadas por los sujetos que su propia madre envió a robar en la casa de sus abuelos.

Luisana se debatía entre la vida y la muerte desde el pasado sábado 1 de octubre, cuando ingresó a un centro asistencial con traumatismos en la región del cráneo y fractura de fémur. Ese mismo día su abuela, la profesora Addaya Virginia de Hernández falleció y su abuelo Omar Hernández Sabatino murió este martes, ambos fueron brutalmente golpeados, se ensañaron con la docente a quien incluso le mutilaron algunas partes de su cuerpo.

La mente detrás de este hecho, fue la propia hija de la pareja y madre de la niña, Ana Hernández, de 38 años, quien vivía con ellos en una casa de la urbanización Andrés Bello y simuló que saldría a hacer algunas diligencias para poder dejar la puerta principal abierta, por donde minutos más tarde ingresarían los sujetos que robarían y asesinarían a toda su familia.

Mientras Ana esperaba en un vehículo afuera de la residencia, adentro la violencia de los antisociales dejaba un impresionante rastro de sangre. Luego, huyeron con artículos de valor en la camioneta Ford Explorer, color vinotinto, placas AB156H0 propiedad de la familia y momentos después la mujer entró a la casa, sus gritos alertaron a los vecinos, quienes auxiliaron a las víctimas aún convalecientes.

La niña Luisana Blanco Hernández. Foto: El Carabobeño.

La niña Luisana Blanco Hernández. Foto: El Carabobeño.

Los heridos fueron llevados a centros de salud, primero asistieron a la niña y luego a sus abuelos. Ellos fallecieron, ella se mantuvo aferrada a la vida conectada a varios equipos hasta este miércoles, reseñó El Carabobeño.

El vehículo robado fue abandonado en San Mateo, allí fue recuperado por los efectivos, informó la secretaria general directora del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Mercy Bracho.

En ese mismo sector resultó ultimado Arturo Candiales (27) y detenidos Víctor Brito (45) y Yusmary Méndez (32). Mientras que el cuarto implicado como autor material un sujeto apodado “Luis” se mantiene evadido.

Al comenzar los interrogatorios, Ana Hernández fue llamada en calidad de testigo, pero ella hizo un comentario a sus vecinos que encendió las alarmas: “Me quieren inculpar”. Cuando comenzaron a hacerle preguntas sobre el día del suceso manifestó odiar a su madre, un sentimiento que presuntamente surgió como consecuencia de la sobreprotección que ellos tenían hacia ella al impedirle mantener una relación amorosa con el albañil Víctor Brito, quien la ayudó a cometer el crimen.

por CD en noticiasaldiayalahora.co