Luis Enrique Gil Graterol: Venezuela y sus complicaciones financieras

OroDolares

 

El gobierno del presidente Nicolás Maduro debe desembolsar cantidades importantes de divisas, entre $10.032 millones y  $ 9.186 millones a los tenedores de bonos en el año 2017. Se ha suscitado una intensa polémica en el ámbito finaciero relacionada a la posibilidad de que la República asuma el “default” ó la mora en sus compromisos. Revisemos cual es la real situación en éste tema y las posiciones controvertidas al respecto, para evaluar finalmente sobre lo que podemos esperar al respecto.

  1. Análisis de la situación de los pagos que deben realizarse en el 2017.

Según el jóven y talentoso economista liberal Gerónimo Mensutti; a pesar de los inconvenientes PDVSA proyecta cumplir sus pagos previstos para éste año, por lo que la mirada de los inversionistas tenedores de los distintos bonos está dispuesta hacia los pagos que deberán honrarse el año que viene. Destacandose como los meses más pesados para dicho cumplimeto; abril, octubre y noviembre.

Gráfico 1. Estatus de pago de los Bonos Soberanos de PDVSA.

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Fuente: @Rendivalores publicado en http://konzapata.com/

Los problemas de flujo de caja que padeció éste año PDVSA obligaron a realizar una operación de canje, mediante la cual cambió parte de los bonos que se vencían en el 2017, con una nueva emisión con maduración en el 2020. Esto redujo el monto a pagar el próximo año 846 millones de dólares. El ahorro fue mayor debido a que, aunque el nuevo bono tiene vencimiento en 2020, éste empieza a amortizar capital a partir de octubre del año próximo. Una vez considerada la reducción de los pagos gracias al canje realizado, el monto que PDVSA y la República deberán reembolsar a lo largo de 2017 para pagar los intereses y amortización de capital de sus bonos asciende a de $ 9.186 millones. La mayor parte de éstos pagos tendrán que ser realizados por PDVSA, ya que el próximo año no hay ningún vencimiento de la deuda soberana.[1]

Pero no existe consenso en los diferentes análisis, otros calificados analistas nos ofrecen matices y cifras diferentes en torno a los bonos de la República y PDVSA y de cuánto se debe pagar en 2016 y 2017. En tal sentido revisemos los números que nos presenta la empresa Bloomberg Kapital Consultores con sus respectivas observaciones;

 

 

Gráfico 2. Estructura de la deuda de la República y PDVSA.

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Fuente: Bloomberg Kapital Consultores

En el siguiente gráfico, podemos apreciar el detalle de los pagos que se deben realizar para honrar la deuda externa de Venezuela y PDVSA durante los años 2016 y 2017.

En 2016 se deben pagar 9.879 millones de dólares: 4.550 millones en capital y 5.329 millones en intereses.

En 2017 se deben pagar 10.032 millones de dólares: 5.050 millones en capital y 4.982 millones en intereses.

Sin embargo, si analizamos la distribución de los vencimientos de capital por emisor, podemos apreciar que el 84% de los pagos pertenecen a bonos de PDVSA: 8.100 millones de dólares. Adicionalmente, los 1.500 millones de dólares restantes, pertenecientes a los bonos de Venezuela, se vencían el 26 de febrero de 2016. Es decir: a partir de esa fecha, el 100% de los vencimientos de capital serán de PDVSA.

A juicio del equipo de equipo de investigación de Kapital Consultores;

 “En los próximos dos años la probabilidad de una cesación de pagos o reestructuración por parte de los bonos de Venezuela es relativamente baja”

“Cualquier evento crediticio (default, reestructuración o canje voluntario) estaría protagonizado por los bonos de PDVSA”

 

  1. Controversias en cuanto a la posibilidad de un “default” o moratoria.

Los analistas consideran que el escenario de mayor probabilidad estaría enfocado en un proceso de refinanciamiento (canje voluntario) de los bonos de PDVSA que vencen en 2017. Es importante resaltar que dicho refinanciamiento ha sido comentado en varias ocasiones por el presidente de la estatal petrolera venezolana, Eulogio del Pino.

Adicionalmente, consideran que PDVSA podría utilizar garantías reales (por ejemplo: los Bonos PDVSA Finance) para incentivar la participación de los tenedores de bonos en un proceso de canje voluntario[2]. Como lo notamos anteriormente consideran baja la probabilidad de Venezuela entre en un estado de moratoria.

Por otra parte, las posiciones públicas del presidente Maduro y los principales voceros del oficialismo se han desmarcado de la posibilidad de que Venezuela pueda caer en un “Default y en tal sentido el presidente denunció el pasado martes la supuesta “campaña financiera” del Gobierno estadounidense y JP Morgan contra Venezuela denominado “El coletazo de Obama”.

“A Venezuela no la va a poder parar nadie, nosotros hemos venido pagando puntual                todos los compromisos internacionales. En los últimos 20 meses hemos pagado 60 mil    millones de dólares en capital de deuda, en canje de bonos, en pago de intereses de manera estricta…”

                 “… hubo una operación del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos contra Pdvsa, mientras comunicacionalmente la inició el New York Times (NYT)”[3]

 

Críticas al Gobierno. ¿Hará default Venezuela?

Así se titula el artículo publicado por Ricardo Hausmann, ex ministro de Planificación de Venezuela y ex economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo y Miguel Ángel Santos es un investigador senior en el Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, que desató una intensa polémica entres especialistas de diversas posiciones y produjo una respuesta enérgica del presidente Maduro. Pero, que se plantea en la opinión de éstos expertos, citamos a continuación parte del texto;

                ¿Hará default Venezuela? Los mercados temen que sí. Por esa razón, los bonos de la deuda externa venezolana rinden 11 puntos porcentuales más que los del Tesoro estadounidense, 12 veces más que los de México, 4 veces más que Nigeria y el doble            de lo que paga Bolivia. En mayo pasado, Venezuela hizo una emisión “privada” por US$           5.000 millones en bonos a 10 años con cupones del 6%. Para poder colocarla, tuvo que           dar un descuento del 40% por lo que apenas recibió US$ 3.000 millones. La diferencia,             S$2.000 millones, es la compensación que demandan los inversionistas por tomar el         riesgo del país.

El Gobierno de Venezuela debe afrontar US$5.200 millones en pagos de servicio de deuda. ¿Pagará? ¿Tiene suficientes fondos líquidos? ¿Reunirá los fondos mediante una venta apresurada de CITGO, filial de PDVSA, la empresa petrolera estatal de Venezuela?

Es una buena pregunta. Otra pregunta diferente es si Venezuela debería pagar. Es cierto, qué deberían hacer los gobiernos no está totalmente divorciado de qué es lo que efectivamente harán, pues en general la gente hace lo que debe. Pero las preguntas que involucran “debe hacer” traen consigo juicios morales que no están presentes en las preguntas que involucran “hará”, y por eso suelen ser mucho más complejas.

Uno podría decir que siempre que se pueda cumplir con las obligaciones asumidas, eso es lo que se debería hacer. Es lo que la mayoría de los padres enseñan a sus hijos.[4]

Es de enorme significación ésta posición, ya que ambos economistas son de mucha reputación en los círculos financieros nacionales e internacionales. A ésta crítica posición el presidente Maduro afirmó que el también ex ministro de Planificación durante el gobierno del difunto presidente Carlos Andrés Pérez (Ricardo Hausmann), junto con tres calificadoras de riesgo y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, y “operadores financieros del Fondo Monetario Internacional” encabezan una “persecución financiera” contra Venezuela.

“Ellos han querido lograr un bloqueo económico y financiero contra Venezuela, que de haber logrado hubiese provocado que el Gobierno radicalizará aún más la revolución incluso más que la bolchevique y la cubana”, dijo Maduro.

A Ricardo Hausmann hay que hacerle un juicio, es el principal promotor de la guerra                 financiera contra Venezuela”[5]

Finalmente, como colofón en ésta disyuntiva Alfredo Serrano, Doctor en Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona, con Post doctorado en Economía en Universidad Laval (Canadá) nos ofrece su posición y algunas reflexiones al respecto;

                “Después de haber sido imposible demostrar que Venezuela tiene incapacidad de pago             frente a la deuda externa, la oposición ha decidido atacar por la vía de la deuda interna                con acreedores internacionales que operan en territorio nacional. Abusando de su                 posición dominante en la prensa hegemónica mundial, se han dedicado juiciosamente   a generar un escenario tenebroso en el que la escena central gira en torno al miedo al default. Venezuela ha cumplido con todos sus compromisos económicos”[6]

Y finaliza esgrimiendo una posición que tiene amplio margen de discusión, se trata del muy debatido tema que nos ha dejado el proceso globalizador en cuanto a los derechos de las transnacionales a convertir sus ganancias en la moneda que tengan a bien, en ejercicio libre de su derecho a realizar de la manera más eficientes sus negocios y el aprovechamiento soberano de un país a reinvertir el producto del consumo de sus connacionales;

“Que le llamen a cada cosa por su nombre, y que en vez de deuda digan que se trata de dólares reivindicados por las transnacionales para sacarlos del país. Así el debate sí          respondería fielmente a las visiones contrapuestas entre aquellos que siguen       defendiendo el poder económico de las transnacionales y el gobierno venezolano que se ocupa de que nunca más haya deuda social”[7]

 

Calificación de JP Morgan: “Venezuela es el país más inseguro para invertir en bonos soberanos”.

Gráfico 3. Calificación de riesgo Latinoamérica.

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Fuente: Informe JP Morgan, publicado en http://www.infobae.com/

Venezuela posee el riesgo país más alto de toda la región con un indicador de títulos de mercados emergentes (EMBI+) de 907 puntos.  Así lo refleja un informe elaborado por el banco estadounidense J.P, Morgan y reseñado por la página web Infobae.com, que ubica al país junto a Argentina (862) y Ecuador (766) como las naciones con los bonos soberanos más riesgosos.[8]

En la citada fuente se explica que el riesgo país es el índice que mide la diferencia de tasas de interés que existe entre un bono del Tesoro de EEUU y el rendimiento que tiene un título en el país medido. Cada 100 puntos, quiere decir que ese país paga un punto porcentual más alto que un título de similar duración de los EEUU. Lo que quiere decir que Venezuela paga 9 puntos por encima de un bono del tesoro estadounidense y por lo tanto supone una inversión muy insegura, 907% mayor riesgo que un bono del tesoro Norte de EEUU.

Indiscutiblemente, ésta calificación es un golpe duro para Venezuela. Por mucho que broten las teorías de conspiraciones. La realidad del mundo financiero está allí y se expresa mediante los análisis de los especialistas del sector. El capital es sensible. Los riesgos se toman en cuenta. Y se orada la confianza y las perspectivas de flujo seguro de liquidez, alejándose las posibilidades de tomar medidas que recuperen económicamente a la nación.

 

  1. Conclusión. Maduro está ganando la “guerra política” y perdiendo la “guerra económica”.
  2. La situación económica del gobierno sigue siendo delicada. No consigue palear los problemas tangibles del pueblo venezolano; el costo de la vida se ha tornado hiperinflacionario, la divisa en el mercado paralelo ya ronda los Bs. 3mil y las colas de personas para adquirir productos de primera necesidad en los auto mercados siguen destacándose por su gran longitud.
  3. Las reservas internacionales se han reducido en $ 5.483 millones, las mismas al 4 de enero de éste año ascendían a $ 16.327 millones, hoy al 24 de noviembre del año en curso ascienden a $10.844 millones. Esto debido a que el Gobierno ha detenido que liquidar parte de ellas para asumir los compromisos de pago con sus acreedores.
  4. La calificación de riesgo por empresas como JP Morgan, no obstante ser acusada por el presidente Maduro de cómplices en la supuesta “Guerra Económica”, tiene un impacto muy sensible en el mercado financiero internacional y aleja las inversiones.
  5. A pesar de que el gobierno de Maduro ha logrado atenuar el clima de crispación política; eliminando la posibilidad del referéndum revocatorio, neutralizando a la Asamblea Nacional y dividiendo a la oposición debido a las discrepancias entre los que están de acuerdo con el diálogo y los que no. Puede decirse que, no obstante, pude estar avanzando en el terreno de la política, pero está estancado en la arena de la economía, inclusive con visos potenciales de sufrir reversos importantes. No habrá “Default”, los venezolanos “pagarán” las cuentas con mucho dolor.

 

Anexos:

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  1. Bonos Públicos de la Republica en monedada extrajera.

Fuente: http://www.mefbp.gob.ve/

 

 

[1] http://konzapata.com/ Gerónimo Mensutti; economista liberal, profesor de matemática UCAB.

[2] Equipo de investigación de Kapital Consultores. Informe publicado en http://prodavinci.com/

[3] http://sumarium.com

[4] Ricardo Hausmann y Miguel Ángel Santos. https://www.project-syndicate.org

[5] http://eltiempo.com.ve

[6] http://www.telesurtv.net

[7] http://www.telesurtv.net

[8] http://www.elmundo.com.ve