David Bonyuet: Victoria de Mier

El mundo quedó estupefacto cuando Maduro celebró entusiasta la “gran victoria” en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en donde aunque una treintena de países solicitó que se impulsarán programas de protección alimentaria en nuestro país (debido a la monumental escasez y muertes de hambre) muchas otras naciones se opusieron miserablemente. La #TROPA debió salir emocionada a los potes de basura a comer con ánimo: “uh ah, así se gobierna”. La contradicción la pone Héctor Rodríguez cuando dice: “venezolano que diga que no estamos en emergencia, vive en otro país”, ¿será que quiere saltar la talanquera?

No solo estamos en emergencia, sino en una verdadera crisis humanitaria: Venezuela retrocedió más de 70 años en materia de Salud Pública, en donde reaparecieron la malaria, la difteria, la varicela (lechina), tuberculosis y el sarampión, mientras que hay un repunte de amibiasis en los niños en todo el país sobretodo por la mala calidad del agua. Con el retorno de las lluvias el fantasma del zika, chikungunya y el dengue aterrorizan a todos los padres y nos tienen en el vilo de una catástrofe anunciada. A pesar de esta hecatombe, el (des)gobierno obliga a ocultar el fallecimiento de decenas de niños con difteria y camuflajea los fallecimientos en los hospitales.  Seguramente Maduro va a declarar la salud como otra gran victoria de su revolución roja rojita.
En las prensas del mundo denuncian horrorizados los 10.000 muertos que en un año de ataques rusos hay en Siria.  Sin embargo en Venezuela sin ataques rusos, ni guerrilleros, ni terroristas, ni guerra de nada ni mega desastre natural estamos sobrepasando los 30.000 muertos este año, muchos de nuestros fallecidos fueron asesinados con armas de guerra, pero ¡aquí no hay ningún culpable! Ni la Fiscalía ni el Defensor del Pueblo han investigado cómo los colectivos armados usan armamento bélico de alta potencia. ¡Es la victoria de la injusticia!  Lo que hay es una soberana impotencia ante la impunidad del crimen. 
La gran victoria la pone Wilmer Ruperti, el multimillonario chavista que vive en el imperio de USA y financia los gastos de los abogados de los #NarcoSobrinos. Su empresa Maroil Trading Inc ganó un contrato de $138 millones de dólares de PDVSA para eliminar coque de petróleo; o sea pagamos para que boten a la basura coque valorado en $2 mil millones de dólares.  Esto sin mencionar los $700 millones de dólares que según Ruperti le adeuda PDVSA…. ¡pero qué plasta de victoria tan grande!  
Aunque Diosdado ha estado tratando de incitar a la violencia e incluso ha dicho que los “trabajadores de la Polar van a tomar control de lo que tienen que tomar”, el país está tan caótico que ya no aguanta más de esta barbarie revolucionaria.  El Padre José Virtuoso, rector de la Universidad Católica Andrés Bello, denuncia: “Venezuela no aguanta dos años más de gobierno de Maduro”.  El reporte del Global Competitiveness de este año nos coloca en el foso de la competitividad, eso sin duda es el legado de Chávez: ¡una profunda ruina y fracaso! Ya aquel innombrable lo llamaba “victoria pírrica”. Pero la esposa de Diosdado, la ministra de Turismo, Marleny Contreras, dice: “el país está preparado para recibir a turistas del mundo”… debe ser porque tenemos suficientes ataúdes para ellos si se mueren, pues comida no hay y medicinas tampoco.
La arremetida del régimen contra los tuiteros demuestra que régimen le tiene miedo a la voz del pueblo. A todos los guerreros del teclado y tuiterneitors: ¡mis más sinceras gracias! ¡Y mucha fortaleza! La lucha sigue: en todos los terrenos y en todos los espacios. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon nos ha sentido cuando le pide a Maduro que “escuche” las protestas de los venezolanos.
Hay que denunciar la dictadura por todo el mundo. Entre todos, pidamos el #CanalHumanitario 
David Bonyuet [email protected]